Miguel Villanueva Ciudad se ha jubilado después de haber trabajado durante 48 años en la misma empresa, Indasa. Se trata del trabajador jubilado de mayor antigüedad del polígono Valdeferrín y, por este motivo, ha sido testigo privilegiado del devenir de esta zona industrial de Ejea. Nos habla de las primeras empresas que recalaron en este polígono y de la crisis que atravesó el sector de las deshidratadoras a finales de los 70 y principios de los 80. Miguel comenzó a trabajar en Indasa en 1964, la primera industria implantada en esta zona antes de existir Valdeferrín como tal.
Hoy- ¿Qué supone para usted ser el trabajador de mayor antigüedad de Valdeferrín que se jubila? Miguel Villanueva Ciudad- Es una verdadera satisfacción. Da la coincidencia de que tengo 8 ó 10 años más de antigüedad que Valdeferrín.
Hoy- O sea, que cuando empezó a trabajar no existía Valdeferrín tal y como se conoce ahora. M. V. C.- Exacto. Indasa fue la primera empresa en llegar y la primera fábrica dedicada a la alfalfa. Se situó en una parcela de El Saso. Estaba rodeada de campos de maíz y de trigo y la carretera de Tudela estaba sin asfaltar.
Hoy- ¿Cómo fueron los inicios en este trabajo? M.V.C.- Empecé con 17 años. Recuerdo que iba a trabajar en bicicleta y que la carretera era un camino todavía sin asfaltar. El primer año, en 1964, no había empacadoras ni luz eléctrica y recogíamos la alfalfa a mano en el campo. Se almacenó y se molió; luego en invierno ya llegó la energía.
Hoy-. ¿A cuánto cobraba las horas? M.V.C.- A 12 pesetas.
Hoy- ¿Qué trabajos ha desempeñado en estos 48 años? M.V.C.- He hecho de todo, salvo subirme a un globo aerostático. Bueno, al principio ayudé a los albañiles a encofrar y a poner la línea, que prácticamente la puse yo solo. He llevado mercancía a Francia en camiones y en los últimos años he sido encargado de Personal y de Mantenimiento. La verdad es que para mí no ha habido diferencia entre ser encargado y empleado; es decir, me he considerado compañero de todos. Puedo decir que me he llevado bien con todos.
Hoy- ¿Cómo ha vivido el desarrollo industrial de Valdeferrín? M.V.C.- He visto llegar a Cindasa (ahora Piensos Acoga), Agrar, El León, Pretensados Ejea, Talleres Miana, etc. Han ido subiendo los industriales poco a poco. Ahí está la mayor parte del trabajo que hay en el pueblo. Me ha tocado vivirlo muy de cerca.
Hoy- ¿Cómo ha visto la evolución de la alfalfa en estos casi 50 años? M.V.C.- Ha evolucionado mucho en medios manuales aunque es verdad que eliminando mano de obra. Por ejemplo, ahora una carretilla y una pala cargadora elimina a 20 trabajadores en las campañas. Hoy las pacas son de 600 kg y las maneja una carretilla; antes era todo manual. Ahora se rinde más; se produce más con menos mano de obra.
Hoy- El sector en el que ha trabajado sufrió una fuerte crisis en los años 80. ¿Cómo salieron adelante? M.V.C.- Así es. Las deshidratadoras pasaron una crisis muy fuerte. En el año 1983 el gasoil pasó de 1,80 pesetas el litro a 24 pesetas. Entonces cerraron el 50 ó 60 por ciento de las deshidratadoras en Aragón; por ejemplo, en El Bayo, Gallur, Pedrola, Remolinos.
Hoy- ¿Qué hizo su empresa? M.V.C.- Indasa aguantó el bache. Nos dedicamos a hacer mercancía en seco y a llevarla a Francia a todas partes. De hecho a mí me tocó ir con camiones de 60 a 70 viajes todos los inviernos. Fue la mayor crisis que han tenido las deshidratadoras.
Hoy- Hoy por hoy es impensable que alguien pueda permanecer 48 años en la misma empresa. ¿Cómo ve el futuro de los jóvenes a medio y largo plazo? M.V.C.- Se ve totalmente diferente. Hoy hay jóvenes de 25 a 30 años que todavía no han empezado a trabajar. Se ve más complicado que alguien pueda aguantar tantos años en una industria de la forma en que va la vida. Casi casi es imposible, según lo que veo. Ahora los jóvenes empiezan a trabajar más formados. En mi época aprendíamos el oficio trabajando; o sea, entonces existía el aprendiz. Ahora se forman estudiando.
Hoy- Con su experiencia, ¿qué diría a los trabajadores que quieren mantener su empleo? ¿Qué pueden hacer de su parte? M.V.C.- La cosa está bastante complicada. De momento el que tiene trabajo que trate de cumplir con su deber como es debido; como buenamente pueda uno dentro de sus posibilidades y que se lleve bien con los compañeros.
Hoy- ¿Cómo se plantea la vida a partir de su jubilación? M.V.C.- Haré algún viaje; me dedicaré a la familia, ya que tengo hijos, nietos. También me ocuparé de una viña cuatro animales y cuatro gallinas. Con eso me entretengo muy bien.
Hoy- Le deseamos una buena jubilación y que cumpla sus proyectos. M.V.C. Muchas gracias.
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