Desarrollado un método para determinar si los corderos han sido alimentados con hierba
 


Los investigadores del Instituto francés de Investigación Agraria (INTA) han desarrollado un método para poder saber si los corderos han sido alimentados a base de hierba. Este método está basado en detección de los pigmentos carotenoides en la sangre o en la grasa del animal. Estos pigmentos están presentes en la hierba en verde, pero se destruyen en gran medida con los procesos de ensilaje y la henificación y no se encuentran ni en los tubérculos ni en los cereales. El estudio se ha llevado a cabo con dos lotes de corderos, uno alimentado exclusivamente con hierba a diente y otro alimentado en aprisco con heno. Se ha realizado la detección de los pigmentos en sangre y en la grasa perirenal en matadero. Mientras que la detección en sangre tiene una nivel de error de un 5%, en la grasa no hay margen de error. Este último es un método rápido y fiable, que se realiza en el matadero de forma visual, utilizando un aparato portátil, un espectrocolorímetro. Los animales alimentados con hierba almacenan pigmentos carotenoideos en la grasa. Estos pigmentos absorben la luz a ciertas longitudes de onda y modifican el espectro de la luz reflejada por los tejidos adiposos. Este método ha sido probado analizando métodos de alimentación extrema, es decir, exclusivamente a base de pastos o en apriscos. Actualmente, está en estudio opciones de alimentación intermedias, que son las más habituales, tales como que el animal reciba un complemento de pastos o que se inicie su cría con pasto a diente y se termine su cebo en aprisco. Asimismo, también se está viendo la aplicación de este método en vacunos, tanto de carne como de leche.