Una cigüeña se pasea casi una hora en el centro urbano de Ejea de los Caballeros antes de ser recogida por los bomberos
 
Como un viandante más. Así parecía a los ojos de los vecinos de la calle Cervantes de Ejea de los Caballeros un ejemplar joven de cigüeña que esta semana sorprendía en una localidad acostumbrada a ver estas aves sobrevolando los tejados y anidando en torres de hormigón. Tras casi una hora de paseo fue recogida por los bomberos.

Que las cigüeñas sobrevuelen los tejados o alimenten a sus polluelos en los nidos anclados en torres de hormigón resulta una estampa habitual para los vecinos de Ejea de los Caballeros.

Sin embargo, ver caminar a un ejemplar joven en una de las calles más céntricas como si de un transeúnte más se tratara no es poco menos que insólito. Es lo que le ocurrió a un ejeano de 40 años. Lo insólito del hecho le impulsó a fotografiar el ejemplar que fue retirado por los bomberos y llevado a la Oficina Comarcal de Extensión Agraria.

Los vecinos del centro urbano de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) que transitaban por la calle Cervantes el pasado 18 de junio se vieron sorprendidos por la presencia de una cigüeña de tamaño pequeño caminando por la acera; una insólita estampa incluso para los acostumbrados al medio rural. Los bomberos trasladaron el ejemplar a la Oficina Comarcal de Extensión Agraria (OCA) en donde un agente forestal se ocupó del animal. Testigos presenciales indicaron que “aparentemente no parecía estar herida”.

Los vecinos de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) están habituados a ver cigüeñas alimentando a sus polluelos en los tejados de algunas viviendas o en estructuras altas de hormigón o metálicas. Menos frecuente es ver pasear como si de un transeúnte más se tratara un ejemplar de pequeño tamaño que ha dejado de ser un polluelo y encara su adultez.

Es lo que le ocurrió a Luis Bericat, un ejeano de 40 años que el pasado 18 de junio se dirigía desde su casa, situada en la calle Cervantes, hacia la guardería para dejar ahí a su hijo. Al regresar del centro infantil ”ví un ejemplar de cigüeña en la acera de un establecimiento comercial y gente parada en la calle”.

La insólita estampa le impulsó a regresar a su vivienda y coger una cámara para fotografiar al animal. Para entonces un vehículo de la Guardia Civil había estacionado en la calle “probablemente por si había que cortar el tráfico o si había que hacer algo”, explica.

Por el tamaño de la cigüeña “me da la impresión de que no era adulta; más bien jovencilla”, señala este reportero accidental quien señala que “se iba parando cada vez más gente para mirar”.

A los pocos minutos llegó un vehículo de Bomberos que retiró al animal y lo condujo a la Oficina Comarcal de Agraria (OCA). Los agentes se limitaron a capturar el ejemplar y entregarlo a un agente forestal “que es quien se ocupó del destino final de la cigüeña”, comentan desde el cuerpo de Bomberos.