Segundo caso de triquina en Cinco Villas en menos de un mes
 


En la tarde de ayer 25 de noviembre de 2019, en análisis efectuados en el laboratorio de la Clínica Veterinaria Cinco Villas, se detectó la presencia de triquina en muestras tomadas en un jabalí procedente de una cacería realizada durante el fin de semana en término municipal de Luesia.

El presente, junto con el detectado el pasado octubre en Uncastillo, es el segundo caso de la temporada en la comarca de Cinco Villas. En aquella ocasión una de las piezas de caza implicadas fue consumida por uno de los cazadores antes de las comunicación de resultados analíticos.

Los servicios veterinarios, puestos en contacto con los cazadores, determinarán la destrucción mediante empresa gestora de residuos de todas las piezas cazadas en la misma jornada.

Llama la atención, en este nuevo caso, la elevadísima carga parasitaria del ejemplar positivo.

Este nuevo caso confirma la sospecha de una alta prevalencia de la parasitosis entre los jabalíes de las Cinco Villas.

Los jabalíes pueden ser portadores asintomáticos de las larvas de Triquina y estas, en caso de ser ingeridas por una persona, puede ocasionarle la aparición de un cuadro de grave sintomatología o incluso la muerte.

Todos los jabalíes abatidos en cacería deben ser analizados por los servicios veterinarios habilitados por el Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón para tal finalidad.

Los veterinarios invitamos a efectuar una recogida meticulosa de las muestras de cada animal abatido como paso inicial y fundamental para una analítica segura y concluyente.

Igualmente recomendamos:

Recoger todos los despojos tras el faenado de las piezas abatidas. En caso de ser portadoras de triquina su vertido en el medio natural supone una fuente de contagio para otros animales (roedores y jabalíes)

Evitar el reparto de piezas entre los cazadores participantes en la cacería hasta disponer del resultado de los análisis para facilitar la destrucción de los animales que pudiesen resultar positivos.

Desgraciadamente los veterinarios colaboradores estamos constatando que en muchas ocasiones no se efectúa una toma correcta de las muestras y ello pone en peligro la fiabilidad de la analítica posterior. Escasa cantidad de muestra, elección errónea de los músculos y falta de trazabilidad son los errores más habituales entre los cazadores.

La normativa en vigor indica que de cada animal se tomaran muestras con un peso total de 150 gramos procedentes de los siguientes músculos: diafragma, masetero (carrillera) y extremidad anterior. La correcta toma de muestras es el paso inicial fundamental para la correcta determinación de la aptitud para el consumo de la carne de jabalí y, también, de los cerdos procedentes de matanzas domiciliarias.