`La Extinta Poética´: La compañía NUEVE DE NUEVE reflexiona sobre la belleza del dolor en un espectáculo que explora con la danza y la comedia
 
Sábado, 23 de febrero. Teatro de la Villa. 21:30 horas.

“La Extinta Poética” es una obra de Eusebio Calonge, dirigida por Paco de La Zaranda y que cuenta con un elenco versátil y experimentado como son las actrices Carmen Barrantes y Laura Gómez-Lacueva, la bailarina de recorrido internacional Ingrid Magrinyá y el actor y autor Rafael Ponce, alma mater de la compañía Esteve y Ponce que tan fructíferas aportaciones hizo a la escena alternativa española. La obra, que se estrenó en el Teatro Principal en 2016 y ha recorrido con éxito diversos escenarios de nuestro país, llega a Ejea patrocinada por el Gobierno de Aragón.

“La Extinta Poética” es un espectáculo visual apabullante, cargado de imágenes desgarradoras que van directas al corazón, de personajes al límite, al borde del abismo y de la locura, personajes de vidas desventuradas pero a ratos cruelmente divertidas. ¿Cómo es posible conciliar el dolor y el humor?, nos preguntamos. Pues quizá, como dice un crítico teatral con acertadas y paradójicas palabras, “La Extinta Poética’ es un canto a la belleza de lo feo, un himno a la hermosura del dolor.

La obra retrata el día a día de una humilde familia que ha hecho de las pastillas su modo de vida. Barbitúricos, tranquilizantes, antidepresivos, somníferos y píldoras de lo más variopinto… todo vale para este matrimonio y sus dos hijas -una de ellas, minusválida psíquica- que han entrado desde hace años en una espiral de sufrimiento, de la que les es imposible salir y en la que se recrean constantemente.

Todo comienza cuando la hija mayor es plantada ante el altar por su novio y allí se queda -con el ramo en la mano-, y con una tristeza en su mirada que jamás podrá superar. Desde este momento y a lo largo de ochenta minutos, seremos testigos de las desventuras de estos cuatro pobres diablos que viven ahogados en las penas y que han convertido a la desgracia en su inseparable compañera de viaje.

Y todo ello lo hacen, autor, director y actores, con una gran belleza, dando una magistral lección de iluminación, de elección de músicas, de originalísimas e impactantes transiciones en las que aparecen y desaparecen los personajes, magníficamente interpretados por todos los actores pese a su dificultad interpretativa.

Rafael Ponce borda el papel del padre y nos ofrece escenas impagables como aquella en la que lleva a su hija pequeña al hospital. Laura Gómez-Lacueva está soberbia encarnando a la madre, una mujer tremendamente infeliz que echa de menos las poesías que le recitaba su marido cuando eran jóvenes.. Carmen Barrantes está absolutamente maravillosa dando vida a esa ‘tonta’ a la que han dejado varias veces plantada en el altar. Fantástica también Ingrid Magrinyá que sale triunfante del reto de enfrentarse a ese complicadísimo personaje, el de la hija minusválida psíquica. Ella es una superviviente de la vida, a la que se aferra como un clavo ardiendo. Su manera de arrastrarse por el escenario estremece y contrasta con la preciosa escena final en la que ella baila deslumbrando, como un rayo de luz en medio de tanta oscuridad.

«La Extinta Poética» es una obra difícil de explicar porque es pura poesía teatral, llena de tristeza, sin duda. Esa tristeza que explotaba Chaplin para hacernos reír y hacernos soñar que la belleza, no lo bonito, estaba a la vuelta de la esquina porque la belleza es lo humano. Y quizá es éste el gran valor moral de la obra que nos trae la Compañía NUEVE DE NUEVE y que podremos ver el próximo sábado, 23 de febrero, a las 9:30 de la noche, en el Teatro de la Villa.

Como siempre, la venta anticipada de entradas puede hacerse en el Centro Cívico Cultural en los horarios habituales y 1 hora antes de la representación, en la taquilla del Teatro.