Un estudio del OASI detecta 40 nuevas profesiones en el sector de la Sociedad de la Información y las nuevas tecnologías
 
Los estudios remarcan que dentro de 20 años sectores como consumo, hostelería, restauración y distribución, seguirán siendo importantes pero uno de los mayores crecimientos lo vivirá el sector TIC.

El Observatorio Aragonés de la Sociedad de la Información OASI ha realizado un estudio para detectar las nuevas profesiones y nichos que surgen en el conjunto de la economía como resultado del avance de la sociedad de la información. El estudio se ha presentado por parte del director general de Administración Electrónica y Sociedad de la Información, Fernando García Mongay, y el profesor de la Universidad de Zaragoza y autor del mismo, Carlos Serrano, ante alumnos del CPIFP Los Enlaces, de la capital aragonesa. El informe detecta 40 nuevas profesiones y expone sus principales características, el número de ofertas detectadas en los principales portales de empleo y las posibles perspectivas.

Entre estas profesiones están en primer lugar las relacionadas directamente con las TIC. Algunas ya tienen cierta trayectoria como la de experto en programación y diseño web, o programador para teléfonos inteligentes. Otras surgen con el big data: son la de experto en gestión de datos masivos, director de datos o científico de datos. Además cada día en mayor medida se precisan especialistas en experiencia de usuario, en computación en la nube, ciberseguridad, sistemas de información geográfica, en internet de las cosas, inteligencia artificial y open data.

Otro grupo de profesiones analizado es el relacionado con las áreas funcionales de la empresa. Destaca el marketing, donde se reclaman expertos en marketing digital, posicionamiento en buscadores, analítica web, gestión de anuncios y programas de afiliación, en posicionamiento de apps, marketing viral, neuromarketing, y también organizadores de comunidades online. En el área de recursos humanos surge el perfil del responsable de reclutamiento digital, la de experto en relaciones con los proveedores, la de especialista en logística para el comercio electrónico y la de experto en servicios financieros en Internet y gestor de capital semilla.

También se han identificado algunas nuevas profesiones relacionadas con otros sectores. En el comercial: técnico y gerente de comercio electrónico; en el de ocio: expertos en animación 3D, videojuegos y multimedia; en el sanitario: especialista en bioimpresión 3D; en el educativo: tutor online; y en el turístico: experto en turismo colaborativo.

El estudio además ha detectado otros nichos de empleo aún inmaduros pero que pueden ser prometedores a más largo plazo. Se trata, por ejemplo, de delegado de protección de datos, experto en realidad aumentada, humanista digital, gestor de identidad digital, administrador online post-mortem, especialista en redes multicanal para youtubers, cazador de tendencias digital, responsables de relaciones laborales virtuales o chef happiness officer, cuya función será mejorar los niveles de motivación, energía y salud mental de los empleados.

En cuanto a las tendencias por sectores, se observa que el sector TIC, aunque todavía es relativamente pequeño en España, experimentará uno de los mayores crecimientos en términos de empleo. Se calcula que un 37% en los próximos 20 años, lo que supone una creación de 100.000 puestos de trabajo. En la actualidad, la demanda de profesionales TIC es un 33% superior a la oferta, una brecha que incluso se podría ampliar.

Así mismo entre las oportunidades laborales detectadas en el estudio destacan las que aparecen para los directivos con sólidos conocimientos tecnológicos, ya que las profesiones digitales están llegando a la alta dirección de las compañías. El fenómeno se observa en empresas tecnológicas pero también en mercados tradicionales porque cada vez se da más importancia al negocio digital. En consecuencia, es importante continuar apoyando la formación tecnológica en el ámbito empresarial, ya que la transformación digital precisa de directivos —en marketing, finanzas, recursos humanos o logística— formados en tecnología.

Serán estos directivos los que habrán de dirigir a las empresas en su conversión a industrias 4.0 o al comercio electrónico y a las administraciones públicas en su paso al gobierno electrónico. Esta adaptación y modernización de la economía es el mejor camino para garantizar la supervivencia de las empresas y el mejor antídoto contra la disrupción tecnológica.