La subida del precio compensará la desaparición de las ayudas a la alfalfa
 


Éste es el año del desacoplamiento de la alfalfa, cuya primera consecuencia es la eliminación de la burocracia. Hemos preguntado a los servicios técnicos de la cooperativa Virgen de la Oliva de Ejea qué puede suponer para los productores esta situación.

“Al agricultor le llegan directamente las ayudas a su mochila. Se presume que los precios serán similares; en concreto, se piensa vender la mercancía más cara y la subvención que no se cobra se vería compensada; por tanto, con una subida similar del precio del contrato conforme al año pasado”, nos explican.

El desacoplamiento para la industria va a suponer decantarse por la calidad. Así, la cooperativa de Ejea se plantea “en campaña hacer calidad y en invierno otros productos que no tenemos ahora”. Esto significa que “si llega la campaña, y si tenemos alfalfa, habrá que darle utilidad a las máquinas”, añaden.

La cooperativa será la que marque la directriz, ya que antes se exigía una humedad mínima de 25 grados. Además va a suponer que el formato pacas va a poder hacerse”, señalan. “Recibiendo las mismas calidades el tipo de entrada no te lo constriñen, lo cual es una ventaja por la desaparición de las inspecciones”, nos dicen desde la cooperativa.

Por último, las alternativas para utilizar las máquinas serían, por ejemplo, granular algún fertilizante, mezcla de forrajes con otros productos, como paja con productos banales. “En definitiva, se harían más kilos a precio más bajo”, concluyen.